Campeones y Gregarios

El indestructible paso del tiempo doblegó al Zipa en la cumbre de sus 92 años

Efraín Forero Triviño fue la roca sobre la que se construyó el máximo evento nacional: la Vuelta a Colombia en Bicicleta.

Adorábamos la radio. Vivíamos inmersos, con las radionovelas, en un mundo de pobres que se convertían en reyes, de ciegos que recobraban la vista, de dioses modernos del ciclismo: El Indomable Zipa, Roberto Cano Ramírez, Pedro Nel Gil. De bache en bache, de pinchazo en pinchazo, subiendo faldas como cabras y bajándolas en picada como gavilanes; pasaron por Honda, El Fresno y ascendían hasta el nido del cóndor donde las nubes se deshacen en jirones, para soltarse luego en caída libre hasta la sima por la pendiente traicionera. En una curva u otra, a un despeñadero iban a dar.

La Vuelta a Colombia paralizaba el país. Había radio encendidos por doquier: en las alcobas, en las tiendas, en los hospitales, en los cementerios, radios para los enfermos, para los vivos, para los muertos, en pleno frenesí de la transmisión de Carlos Arturo Rueda. No era un locutor, era un poeta el que emprendía el vuelo. Colombia en pos de su estela, palpitando al unísono, sobrecogida tras él, prisionera de su delirio verbal.

La ciudad de los puentes, Honda, fue la primera meta de aquel 5 de enero de 1951 que vio ganador al zipaquireño con amplia ventaja sobre el segundo pedalista. Forero ganaría 7 de las 10 etapas patrocinadas por la Flota Mercante Gran-colombiana, Publicidad Ultra, Aerolíneas Lansa, Bavaria, Avianca y el club de fútbol los Millonarios.

Fue mucho más que un suceso deportivo convertido en un hecho político que transformó aquel país hundido en una dura y sangrienta violencia entre godos y liberales, para dar inicio a un nuevo duelo entre paisas y el altiplano: “Drammatico ma non serio”: Forero-Hoyos o la Colombia dividida.

El indestructible paso del tiempo doblegó al Zipa en la cumbre de sus 92 años; siguiendo la rueda de José Beyaert, José Gómez del Moral, Ramón Hoyos y Rubén Darío Gómez, campeones de Vuelta, quienes se “fugaron” hace rato del pelotón. Allá en el cielo están los mejores.

©Ruben Dario Arcila. Poeta Rubencho

Foto: elpais.com

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