Hay Victorias en el Tour que aparte del resultado deportivo, tienen un significado muy personal, como la de hoy de Hugo Houle.

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Hugo Houle alzó hoy los brazos en Foix firmando una victoria plena de significado. A nivel estadístico, la segunda de un canadiense en toda la historia del Tour de Francia; la primera para un oriundo de la parte francófona del país norteamericano. A nivel personal, un triunfo buscado durante diez años para honrar la memoria de su hermano Pierrick Houle, asesinado por un conductor borracho en diciembre de 2012. El emocionante éxito llegó gracias a una excelente gestión de la escapada del día del equipo Israel-Premier Tech, primero y tercero en meta mediante Houle y Michael Woods, con Valentin Madouas (Groupama-FDJ) intercalado y Matteo Jorgenson (Movistar Team) a la orilla del podio una vez más en su primer Tour. No hubo cambios en los primeros puestos de la general, donde Jonas Vingegaard (Jumbo-Visma) continúa dominando pese a las embestidas de Tadej Pogacar (UAE Team Emirates), si bien Romain Bardet (Team DSM) y Adam Yates (Ineos Grenadiers) marraron buena parte de sus opciones de podio al descolgarse en la subida definitoria a Mur de Péguère

7’50» separaban cabeza de carrera y pelotón al pie del Port de Lers (1ª, km 125,1), donde Caruso ensayó un ataque que le destacó en solitario. A cinco kilómetros de coronar recibiría el refuerzo de Storer y Woods, mientras el grupo perseguidor se seleccionaba progresivamente a sus espaldas. Acabarían llegando a su par McNulty, Van Aert, Jorgenson y Geschke, con el alemán franqueando el puerto en cabeza para blindar su maillot de puntos rojos. En el grupo principal, Movistar Team ensayaba un movimiento a la postre infructuoso con Enric Mas. En los dos últimos kilómetros de subida, Tadej Pogacar (UAE Team Emirates) dispuso dos violentos ataques que obligaron a Jonas Vingegaard (Jumbo-Visma) a reaccionar en primera persona. Incluso se lanzó en los primeros compases del descenso… Sin éxito, al estar el danés pegado a su rueda.

Wout Van Aert: Siempre empezamos las etapas con una estrategia definida, y hoy la hemos cumplido de cabo a rabo. Queríamos meter a alguien en la fuga. En principio iba a ser Christophe Laporte, pero he acabado entrando yo porque he visto filtrarse a Brandon McNulty y Daniel Martínez. Ha estado bien que reaccionáramos rápido, porque la fuga se ha hecho muy pronto y ha cogido una gran ventaja de inmediato. La situación de carrera que se ha quedado era muy buena para nosotros. Temíamos que Jonas [Vingegaard] se quedara aislado en el Mur de Péguère, y por eso he levantado el pie para esperarlo y ayudarle en el descenso: era mejor que estuviera acompañado para que no se viera sorprendido. Ha sido un buen día en el que hemos tenido siempre el control de la situación. Y, por supuesto, cada día que conservamos nuestra ventaja es un paso más cerca que estamos de la victoria en París.

Pogacar: No ha sido un mal día. De todas maneras, en esta etapa era muy difícil crear diferencias importantes. He intentado atacar en el descenso, pero no ha funcionado porque no he logrado descolgar a Jonas [Vingegaard]. Además, ha estado muy bien rodeado por su equipo, y en esas condiciones es todavía más difícil dejarle atrás. De todas maneras, no era la mejor etapa para descolgarle; los próximos días nos encontraremos ascensiones más largas. Siempre he dicho que voy a atacar todo lo que pueda, y voy a seguir haciéndolo porque todavía hay por delante oportunidades para ello.

La rotura de cadena que ha sufrido Rafal Majka ha cambiado las cosas, porque en ese momento él estaba marcando un ritmo muy exigente en el grupo… Y de repente me he visto rodeado de ciclistas de Jumbo-Visma, porque además ha llegado Wout van Aert.

©LeTour

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