El Orica Scott con Esteban Cháves en la Vuelta a España.

0
3819
Esteban Cháves en la etapa 20 del Tour de Francia en Marsella.

El equipo australiano Orica-Scott ha alineado al mejor equipo que tiene a disposición para afrontar la Vuelta a España. Después será la carretera la que decida, como siempre. Pero los australianos vienen con todo a una carrera donde el año pasado fueron los grandes animadores y que, salvo por la crono larga de Logroño, les va como un guante.

Ya en el balance previo a la carrera, el ex ciclista y ahora director Neil Stephens ha dejado claras sus intenciones: “Tenemos a los mejores corredores para la clasificación general juntos, van a estar los tres –Adam y Simon Yates y Esteban Chaves-, así que esto va a ser un verdadero reto”. Que quede claro que van a por todo. Y es que el Orica-Scott es un equipo que ha dado un gran cambio en los últimos años. De embaladores y cazaetapas a luchar por grandes vueltas. Una conversión en la que profundizarán aún más en 2018 con el fichaje de Mikel Nieve.

Realmente, si hubiera que señalar a uno de los tres como ‘más líder’ que los otros sería Adam Yates. Llega con toda la temporada perfectamente planificada, hizo el Giro -noveno- y como aproximación ha estado en Polonia -quinto-. Además, lleva un año muy regular, aunque sólo suma una victoria en el G.P. Industria.

Su hermano Simón debería notar la fatiga del Tour, donde este año ha sido finalmente séptimo, un pasito por detrás de lo logrado por Adam en 2016 –cuarto-. Trae 57 días de competición, por 48 de Adam. El año pasado ya fue sexto en la Vuelta. Este 2017, además de ser el mejor joven del Tour, ganó una etapa en el Tour de Romandía -acabó segundo-, así como en la París-Niza y alzó los brazos en el GP Miguel Indurain.

Detrás de ellos está el bogotano Esteban Chaves, que es una incógnita. Reaparecido en el Dauphiné tras meses con problemas de rodilla, en el Tour pasó inadvertido, visiblemente afectado por el fallecimiento de su fisioterapueta personal en un accidente. Pero ahora tiene ritmo de competición en las piernas y una continuidad que no llevaba en la prueba francesa. Si está al nivel, defenderá bien su podio del año pasado. El recorrido, una vez más, le favorece. Ahora es cuestión de si él puede llegar a las prestaciones de antes de la lesión. El colombiano es el que más fresco llega, con solo 41 días en competencia.

El canadiense Svein Tuft, recién renovado durante un año más para convertirse en el más longevo del World Tour, hará de capitán de ruta y maestro de ceremonias para proteger a los jefes en el llano, igual que Sam Bewley. En sus manos queda también la prestación que pueda tener el equipo en la contrarreloj colectiva inicial por las calles de Nimes que, eso sí, este año se ve reducida a poco más de 13 kilómetros por lo que las diferencias serán menores.

Y como gregarios en la montaña entran Jack Haig y un Carlos Verona que sigue afianzándose y, por primera vez en toda su carrera deportiva, va a afrontar el reto de hacer dos grandes vueltas en el mismo año. Un paso más para el ciclista madrileño en su progresión, al servicio de uno de los bloques más potentes de la carrera.

La nómina de participantes es de verdadero lujo y al final sólo gana uno. Pero está claro que Orica-Scott lo ha apostado todo a la Vuelta, con un bloque compensado y, sobre todo, tres posibles cartas para jugar que van a permitir un gran abanico de posibilidades tácticas. Sin duda, los australianos acuden a la ronda española como uno de los referentes.

Foto: Luis Barbosa

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here