Lo que no sabes de Luis Jiménez, el nuevo escarabajo.

0
206
Luis Jimenez

En Cómbita (Boyacá) nació Luis Fernando Jiménez, un ciclista que comenzó corriendo en el equipo de la Liga de Boyacá. Fue padre a sus 20 años, por lo que se retiró en 2015 de su primera Vuelta de la Juventud. Sin embargo, en esta temporada, se quedó con el título de esta carrera y eso lo impulsó para poder llegar a representar al país en otras competencias internacionales, como el Giro de Italia sub 23, que terminó hace poco y en el que tuvo que retirarse al sufrir un fuerte golpe en una de sus rodillas tras violenta caída.

Quien lo descubrió y le vio potencial y talento fue Emiro Matta cuando lo llevó a correr por primera vez en la Vuelta de la Juventud, en 2015. En esa edición, Jiménez no cruzó la meta, pero llamó la atención de Ismael Sarmiento, el técnico que le cambió la vida. Al comienzo no terminaba las carreras “por andar de amores”, recuerda Sarmiento.

“Me fui del ciclismo. Mi novia había quedado embarazada y no tenía recursos para poder responder. Me iba a poner a trabajar. Gracias a Dios encontré a Ismael”, cuenta el boyacense de 22 años.

Cuando Laura Garavito, su novia, conoció a Luis, él andaba con una bicicleta que no era suya y le pedía el favor a ella que la guardara detrás de la tienda de sus padres, para no tener que llevarla hasta su casa, en la vereda San Isidro, a 30 minutos de Cómbita (Boyacá). Con las ganancias de lo que se vendía allí le ayudaron para participar en sus primeras carreras.

“Cuando iba a nacer su hija yo dejé que se estrellara con la vida”, dice Sarmiento, quien vio cómo ante la necesidad de contar con dinero, Luis se fue a trabajar en una carpintería. Por eso se retiró de una Vuelta de la Juventud y de una Vuelta a Boyacá en 2016. Fueron casi cinco meses en los que se dio cuenta de lo complicado que era trabajar en algo diferente a las bielas.

Hasta que el 1° de diciembre de ese mismo año le pidió a Ismael una segunda oportunidad. La única condición que le puso para volver fue entender el ciclismo como un estilo de vida en el que no valen ni las vacaciones, ni los festivos. Para Sarmiento lo más importante después del retiro de Luis era enseñarle los valores humanos que conlleva el deporte, el entender que el ciclismo también puede dar rentabilidad. Y así comenzó de nuevo una carrera que va en ascenso, pero que hasta ahora empieza.

El campeón de la Vuelta de la Juventud tiene cuatro hermanos. Lucía es la mayor, luego está él y después dos hombres. Fabián también monta, pero sufrió una lesión en la clavícula que lo alejó de la bicicleta. Luego está Carlos, el menor, quien aún estudia en la Institución Educativa Integrado Cómbita, el mismo lugar en el que se graduó Luis, quien además participó del equipo de microfútbol.

Cuando se convenció de volver a creer en este deporte, empezó a ganar. Además de quedarse con el título de campeón de la Vuelta en 2018, fue el mejor en la montaña. Tras dejar el taller de carpintería, la primera competencia que ganó fue en San Gil, luego la Clásica Nacional de Cómbita, después la tercera etapa de la Vuelta de la Juventud del año pasado, que finalizó subiendo el Alto San Miguel, y el título que consiguió ascendiendo los 3.293 metros de altura que tiene el Alto Romeral. Su palmarés lo llevó a completar la lista de los seis seleccionados por Carlos Mario Jaramillo para portar el tricolor nacional en el Giro de Italia Sub 23, junto a Wílmar Paredes, Daniel Muñoz, Einer Rubio, Cristian Muñoz y Alejandro Osorio.

“Me han dicho que es un nivel duro, pero hay etapas para nosotros los colombianos, esperamos demostrarlo todo ahí”, dijo Luis Jiménez desde Riccione, Italia antes del Giro Un hombre que pasó de cortar madera a correr en Europa.

El espectador.